El reino de Dios te pertenence

Spanish translation by Liz Vaiz

Hace como un mes que Trump publicó en Twitter que Inmigración (ICE) iba a empezar a deportar a millones de inmigrantes. Su comentario cruel y racista provocó temor y trauma en nuestra congregación mientras nos movilizábamos para determinar exactamente que iba a hacer y que serían los de sus amenazas. Estas últimas semanas, nuestro equipo pastoral a pasado sin numero de horas (especialmente la Pastora Liz) buscando como apoyar y proteger a nuestra congregación. Como psicóloga, tengo mucha experiencia trabajando con individuos y familias cuando se trata de trauma. Pero esta fue la primera vez apoyando toda una comunidad mientras lidiaban con el caos, incertidumbre y trauma desatada por Trump. Lo que este hombre y su administración están haciendo es guerra psicológica. Así de simple.

Más redadas fueron anunciadas para este domingo. Se esperaba que familias inmigrantes por todo el país se quedaran en casa por su seguridad. Por lo tanto, sabíamos que podríamos tener poca asistencia en el servicio, pero no fue así.  El servicio estuvo lleno. (A pesar de había dos policías cerca del edificio lo cual era un poco intimidante, hasta que el Pastor Alex les pidió amablemente que se alejaran. Hoy no satanás).

Trump y sus seguidores no podrían comprender la resiliencia, fuerza y fortaleza interior de un pueblo que SABE que le pertenece a Dios. ¿Cómo pudieran? Solo saben como mantener su poder a través del temor, intimidación, violencia y deshumanizando a otros.

Pero ese no es el Dios a quien servimos y no es quien NOSOTROS somos como un pueblo de fe.

Tuvimos un de los servicios más poderosos que hemos tenido en algún tiempo. El Pastor Alex nos recordó que Jesús era del barrio. Y por ello, tenemos que aprender a discernir la narrativa que beneficia al poderoso y daña a los marginados. Jesús no se alineó con los poderosos, al contrario él se alineó con los oprimidos. Jesús no solo fue a los márgenes, el era de los márgenes.

En este momento Dios ha escogido a aquellos en los márgenes a levantarse a traer el cambio que tan desesperadamente necesitamos.

Al final del servicio compartimos la Cena del Señor juntos. El acto máximo de inclusión. Dios nos recordó, a una comunidad siendo aterrorizada y deshumanizada, No es únicamente que eres parte del Reino de Dios, más bien es que el reino de Dios te pertenece.

Brandy Liebscher